Si con Esclerosis Múltiple notas que te cuesta encontrar palabras, seguir el hilo de una conversación larga o recordar cosas recientes, no es «cosa de la edad» ni falta de atención. Es uno de los síntomas menos visibles de la EM — y uno de los que más cuesta explicar a quienes no lo viven.
¿Qué es exactamente la niebla mental en EM?
Es una combinación de lentitud para procesar información, dificultad para concentrarse y fallos de memoria a corto plazo. Muchas personas la describen literalmente como una «niebla» que dificulta pensar con normalidad — de ahí el nombre. No es lo mismo que la fatiga física, aunque a menudo aparecen juntas y se intensifican entre sí.
¿Es un síntoma común, o me está pasando solo a mí?
Es más común de lo que parece. Se estima que entre el 40% y el 65% de las personas con EM tendrán alguna dificultad cognitiva en algún momento de la evolución de la enfermedad, incluyendo problemas de memoria, atención y velocidad de procesamiento (fuente). Si te ha pasado, no eres la excepción — es parte de la enfermedad, no un fallo personal.
¿Por qué pasa desapercibida para los demás?
Porque no se ve. Puedes tener buena movilidad y aspecto y, aun así, sentir que tu cabeza no responde igual que antes. Esa invisibilidad hace que a veces ni tú misma le des la importancia que merece, o que te cueste explicarlo sin sentir que estás exagerando.
Es muy común, y muy incomprendido. A mí me pasaba que, al tener dos enfermedades autoinmunes, tardaba más en retomar el hilo de una conversación. Dos cosas que a mí me han ayudado son cuidar la inflamación de base y trabajar con neuropsicología, como parte de mi propio proceso — aunque cada caso es distinto, y esto no sustituye el criterio de tu equipo médico.
¿Qué puedes hacer con esto en el día a día?
- Anotar las cosas en el momento, no confiar en la memoria para después — es una estrategia útil, no una señal de que algo va mal.
- Reservar las decisiones o tareas que requieren más concentración para los momentos del día en que notas la mente más despejada, si los identificas.
- Reducir estímulos simultáneos cuando necesites concentrarte en algo importante — la niebla mental empeora cuando hay demasiadas cosas pidiendo atención a la vez.
¿Cuándo merece la pena hablarlo con tu neurólogo?
Si notas que estas dificultades van a más, interfieren con tu trabajo o tu vida diaria, o te generan mucha frustración, es información relevante para tu consulta — hay herramientas y apoyos que pueden ayudar, y no tienes que gestionarlo sola.
Reconocer la niebla mental como parte real de la EM, y no como un despiste cualquiera, es el primer paso para poder organizarte con criterio alrededor de ella. Esto es parte de lo que trabajamos en Esclerosis Múltiple en Vivarhia.